Ciudades más y menos caras del mundo para vivir

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¿Cuáles son las ciudades del mundo más y menos caras para vivir?

Descripción del gráfico

El Índice del coste mundial de vida, elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist, es una encuesta bianual que compara el precio de 138 productos y servicios en más de 130 grandes ciudades de todo el mundo. En la edición de 2020, publicada este mismo mes de noviembre, Hong Kong (China), París (Francia) y Zúrich (Suiza) aparecen como las ciudades más caras del planeta ―las dos últimas han destronado a Singapur y Osaka―, mientras que Damasco (Siria), Taskent (Uzbekistán) y Lusaka (Zambia) registran los precios más baratos.

A nivel global, el coste de la vida ha aumentado 0,3 puntos en el último año, sobre todo en el caso del tabaco y el ocio. La volatilidad de las distintas monedas, problemas en la cadena de suministro, el impacto de impuestos y ayudas y cambios en la preferencia de los consumidores explican este encarecimiento. Teherán (Irán) ha sido, en concreto, la ciudad que ha experimentado un mayor crecimiento de los precios, con un aumento de diez puntos que se ha producido en mitad de las sanciones estadounidenses. Por el contrario, los precios se desplomaron en las ciudades brasileñas de Sao Paulo y Río de Janeiro —once puntos menos— como consecuencia de la debilidad del real y el crecimiento de la pobreza.

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La pandemia también deja ver sus efectos en algunas economías: muchos trabajadores extranjeros abandonaron Singapur por la falta de trabajo, lo que provocó que su población se contrajera por primera vez desde 2003, la demanda cayera y aparecieran síntomas de deflación. Algo parecido ocurrió en Osaka (Japón), donde los precios se han estancado y el Gobierno ha comenzado a subsidiar costos como el del transporte público.

Las nuevas dinámicas de teletrabajo también han cambiado los patrones de gasto de los ciudadanos. Muchos optaron por invertir en portátiles y ordenadores para trabajar desde casa ―su precio ha aumentado un 18,7% desde 2019― y, con los comercios no esenciales cerrados en muchos países, dejaron de comprar ropa nueva. También se dieron a los vicios: la demanda de alcohol y tabaco se disparó, lo que dio lugar a una consiguiente subida de los precios.

Las ciudades más caras de América Latina

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