¡Lanzamos nuestro crowdfunding! Apóyanos en Goteo ¡Apóyanos! Crowdfunding en Goteo

La ONU y la Paz (6): Procesos de desarme

Serie de artículos ‘La ONU y la Paz’. Artículo 6 de 9. Por Carolina García.

Departamento de Asuntos de Desarme (DAD)

El Departamento de Asuntos de Desarme (DAD) fue reestablecido en enero de 1998 en virtud de la resolución 52/12 de la Asamblea General. Este Departamento había sido establecido por primera vez en 1982 por recomendación del segundo periodo extraordinario de sesiones sobre desarme de la Asamblea General y continuó hasta 1992.

El DAD asesora al Secretario General en cuestiones de seguridad relacionadas con el desarme; controla y analiza los desarrollos y tendencias en esta esfera; apoya la revisión y el cumplimiento de acuerdos sobre desarme ya existentes; ayuda a los Estados Miembros en las actividades de negociación y deliberación multilaterales relativas al desarme orientadas hacia el desarrollo de normas y la creación de acuerdos; fomenta la claridad y la transparencia en asuntos militares, la verificación, las medidas para fomentar la confianza y los enfoques regionales sobre desarme.

Las Naciones Unidas y las actividades relativas a las minas

En las Naciones Unidas, 13 departamentos y organismos trabajan en actividades relacionadas con las minas bajo la coordinación general del Servicio de las Naciones Unidas de Actividades Relativas a las Minas. Todos ellos persiguen el mismo objetivo: liberar al mundo de la amenaza de las minas terrestres para que el desarrollo económico y social pueda florecer sin los problemas que causa la contaminación por minas terrestres y se puedan atender las necesidades de las víctimas.

Las actividades relativas a las minas consisten en algo más que la simple limpieza de terrenos minados; incluyen también la labor de informar al público sobre los riesgos que representan las minas y las municiones y artefactos explosivos sin detonar, la asistencia y rehabilitación de las víctimas, el apoyo a los acuerdos internacionales que prohíben el empleo de minas y la destrucción de arsenales.

Cerca de una tercera parte de los países del mundo están de algún modo contaminado por minas terrestres y municiones sin detonar (misiles, bombas, bombas de racimo, granadas y otros explosivos cuya detonación no se produjo en el momento de ser lanzados, pero que conllevan aún un peligro latente de detonar). Entre los países más afectados se encuentran aquellos que son los menos desarrollados, donde alrededor de 30,000 personas al año, la mayoría niños y mujeres, mueren debido a estas armas.

Anteriormente solo se veía el problema de acuerdo al número de minas que eran desplegadas, sin embargo, las minas también tienen graves consecuencias como la marginación económica y el prolongado trauma de las víctimas, además de que los civiles son los más afectados física y psicológicamente por estas armas, ya que aun cuando las guerras donde estas armas se utilizan terminan, las minas continúan matando y mutilando a civiles que se concentran en los sectores más pobres de la sociedad y, especialmente, a los niños.

Por otro lado, la presencia o probable presencia de minas terrestres puede quebrantar a una comunidad entera ya que si se encuentran en granjas o tierras de cultivo, estas no se podrán trabajar más. Cuando están en caminos estos no se pueden transitar por lo tanto se dan problemas económicos y de abastecimiento.

Desde 1993 la Asamblea General de la ONU viene pidiendo una moratoria a la exportación de las minas terrestres. En 1996 se lograron importantes avances para restringir los daños causados por las minas tales como el acuerdo de que todas las minas deben ser detectables, la extensión de la aplicación del “Protocolo II” (sobre minas terrestres, armas trampa y otros artefactos) de la “Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados” de 1980 a conflictos internos (solo era aplicable para conflictos entre Estados) y la concertación de una convención internacional que prohíbe el uso y la exportación de minas terrestres en Ottawa, Canadá en 1997.

Las Naciones Unidas buscan que la gente pueda vivir a salvo, las necesidades de las víctimas sean atendidas y que el desarrollo social y económico puedan ocurrir libres de la amenaza impuesta por las minas antipersonal, por lo que además de remover minas, también capacitan al personal de remoción, llevan a cabo programas de concientización sobre las minas y estudios sobre estas y aportan fondos para los programas nacionales.

Estos programas se han llevado a cabo en los países más afectados por el problema, tales como Afganistán, Angola, Bosnia y Herzegovina, Camboya, Rwanda y Yemen, entre otros. Afganistán fue el primer país en recibir este apoyo en 1988, para remover las más de 10 millones de minas que existen en su territorio.

Desminado, marcación y realización de mapas

La remoción de minas es uno de los componentes fundamentales de las actividades relativas a las minas y el más identificable dentro de las actividades relacionadas con estas. En sentido amplio, incluye la realización de estudios, el trazado de mapas y la señalización de los campos minados, así como la remoción de las minas de la tierra y los explosivos sin detonar. Este tipo de actividades también recibe el nombre de desminado.

La remoción de minas es esencial para que las comunidades puedan volver a utilizar plenamente sus tierras. En muchas situaciones, la remoción de minas es un requisito previo para que los refugiados y otras personas desplazadas internamente durante una guerra puedan regresar a sus hogares, así como para que se pueda prestar asistencia humanitaria, pueda reconstruirse el país y se logre un desarrollo sostenible. Pese a que las operaciones de remoción de minas llevadas a cabo de conformidad con las normas internacionales son costosas, los estudios más recientes han demostrado que no sólo permiten la recuperación social de las comunidades afectadas, sino que pueden justificarse basándose meramente en el análisis de los costos y los beneficios.

Los estudios y la recabación de información relativa a las minas, son necesarios antes de comenzar la remoción para evaluar el nivel del impacto socioeconómico de la contaminación por minas y ayudar a establecer prioridades para el desminado de determinadas zonas. Estos estudios recurren a todas las fuentes de información disponibles, incluidos los registros de los campos minados (cuando existen), datos sobre las víctimas de las minas y entrevistas a ex combatientes y vecinos. Con esto es posible delimitar el campo minado y preparar mapas detallados para iniciar las operaciones de remoción.

Los mapas preparados a partir de los estudios de impacto y estudios técnicos, son almacenados en el “Sistema de Gestión de Información para Actividades relativas a las Minas” y constituyen los datos de referencia para las organizaciones de remoción y la planificación de las operaciones.La señalización se realiza cada vez que se encuentra una zona minada, pero no se pueden iniciar de inmediato las operaciones de remoción. La señalización de los campos minados, cuyo objeto es impedir que las personas entren en las zonas minadas, debe realizarse junto con las actividades de sensibilización, a efectos de que la población local comprenda el significado y la importancia de las señales.

Las operaciones de remoción se llevan a cabo utilizando tres métodos principales:

• La remoción manual con personal especializado para luego destruir las minas con explosiones controladas

• La detección con perros que pueden ser utilizados junto con personal especializado en operaciones de desminado manual

• La remoción mecánica con máquinas como rodillos y excavadoras, fijas generalmente a tractores blindados, para destruir las minas en el terreno. Estas máquinas son muy costosas y sólo pueden ser utilizadas cuando el terreno es apropiado.

En la mayor parte de los casos las máquinas no son infalibles y hay que verificar el trabajo con otras técnicas, por lo que la remoción manual sigue siendo el método preferido, tanto por motivos de costos como de confiabilidad.

Capacitación para la remoción de minas

Los organismos de las Naciones Unidas que participan en las actividades relativas a las minas no se ocupan directamente de las tareas de remoción de minas. En muchos países asesoran y asisten a las autoridades nacionales o a las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, con el objetivo de establecer una autoridad en materia de minas o un centro de coordinación para supervisar las actividades de desminado. Las operaciones de remoción concretas pueden ser ejecutadas por organizaciones civiles nacionales, unidades militares, organizaciones no gubernamentales locales o extranjeras, así como empresas comerciales.

Prevención y reducción de riesgos

Se basa en una estrategia de comunicación y educación cuyo fin es reducir el número de incidentes, así como iniciar e institucionalizar un proceso de cambios en el comportamiento por medio del conocimiento de la comunidad con relación a la amenaza causada por las minas y explosivos sin explotar. Esto se complementa a través de programas apropiados coordinados y bien orientados de información y educación es la reducción de riesgos.

La importancia de los programas de prevención y reducción de riesgos radica en que al ser muy lento y costoso el proceso de remoción de minas, puede llevar años delimitar, trazar mapas y limpiar todos los campos minados de los países afectados, por lo que las comunidades en situación de riesgo y, especialmente, los refugiados, los desplazados internamente y los exiliados, tienen que aprender a vivir con la amenaza de las minas y explosivos sin explotar.

La sensibilización sobre minas incluye campañas para difundir información exacta y oportuna a través de los medios de comunicación, campañas gráficas, anuncios televisivos y de radio. También incluye la integración de los programas adecuados en los planes de estudio escolares y actividades de educación para reducir los riesgos. Para lograr resultados importantes a largo plazo se necesitan enfoques participativos en que las personas que corren riesgos decidan cuál es la mejor manera de comunicar el mensaje, convirtiéndose en socios activos en la movilización de sus comunidades. Mediante la integración de la prevención y sensibilización como parte de los hábitos cotidianos, las personas aprenden a convivir con el peligro de las minas y las municiones sin explotar.

Dentro del sistema de las Naciones Unidas, el UNICEF es la organización que patrocina las actividades de sensibilización y educación para reducir los riesgos en materia de minas, especialmente por la vulnerabilidad de los niños ante la situación de las minas. Actualmente, participa en programas de sensibilización sobre minas en 29 países, a los que presta ayuda a través de la movilización de recursos, asistencia técnica, gestión de la calidad y desarrollo de las capacidades locales.

Asistencia a las víctimas

Es una parte de las actividades relacionadas con las minas cuyo fin es el de ayudar a las víctimas con asistencia médica a corto plazo, además de asistencia y apoyo físico y psicológico para lograr la reintegración social y económica del individuo en la sociedad. La búsqueda principal de esta actividad estriba en asegurar que la víctima de una mina podrá regresar a la sociedad civil como un miembro apreciado y productivo

Elaboración de normas internacionales y apoyo a la prohibición total de las minas antipersonal

La posición de la comunidad internacional con relación al excesivo número de minas existentes, transferidas, almacenadas y producidas ha sido claramente expresada en un gran número de resoluciones de la Asamblea General. La ratificación y posterior entrada en vigor de la “Convención de Ottawa” de 1997 confirman que el problema de las minas terrestres no es un tema aislado, sino una preocupación humanitaria internacional, por lo que las Naciones Unidas buscan que los Estados partes cumplan con esta Convención, así como continúan con la cooperación con las organizaciones no gubernamentales, especialmente con el “Comité Internacional de la Cruz Roja” y la “Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres”.

La Convención de Ottawa surge de la preocupación mundial acerca de las minas antipersonal, ya que a pesar de ser tomada en cuenta el tema de las minas terrestres por parte de otras convenciones, era de forma muy limitada. Así, se buscó modificar el “Protocolo II” de la “Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados” entre otras cosas para ampliar su ámbito de aplicación con la finalidad de abarcar el uso de las minas antipersonal en conflictos internos (antes el ámbito de aplicación era solo en conflictos internacionales), además de prohibir el uso de minas antipersonal no detectables y su transferencia, y prever una protección más amplia para las misiones de mantenimiento de la paz y otras misiones de las Naciones Unidas.

Sin embargo, esto no fue suficiente y se buscó dar un enfoque más directo al problema de las minas antipersonal, para promover su prohibición total. Finalmente se logró una Convención relativa al tema que tuvo lugar en Canadá en diciembre de 1997. Este documento es la “Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal y sobre su destrucción”, conocida también como “Convención de Ottawa”.

Esta Convención tuvo como característica el importante esfuerzo y coordinación entre los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales y dispone entre otras cosas que cada Estado se compromete a:

• No emplear minas antipersonal

• No desarrollar, producir, adquirir de un modo u otro, almacenar, conservar o transferir minas antipersonal

• No ayudar, estimular o inducir de una manera u otra, a cualquiera a participar en una actividad prohibida en un Estado Parte

• Destruir o asegurar la destrucción de todas las existencias de minas antipersonal que le pertenezcan o posea, o que estén bajo su jurisdicción o control a más tardar 4 años después de la entrada en vigor de la Convención

• Destruir las minas colocadas en las zonas minadas a más tardar en 10 años a partir de la entrada en vigor de la Convención

• Permitir solo la retención o transferencia de una cantidad de minas antipersonal para el desarrollo de técnicas de detección, remoción o destrucción de minas y el adiestramiento de dichas técnicas, así como la transferencia de minas para su destrucción

• Participar en el completo intercambio de equipo, material e información tecnológica y de ser posible, prestar asistencia para la rehabilitación de las víctimas de minas y su integración social y económica

• Establecer medidas de transparencia y presentar un informe al Secretario General a más tardar 180 días después de la entrada en vigor

• Adoptar un procedimiento de facilitación y aclaración del cumplimiento de la Convención

• Realizar consultas entre los Estados partes para poner en práctica la Convención

La Convención entró en vigor el 1 de enero de 1999 y hasta julio de 2003 había sido firmada por 134 Estados y ratificada por 133.

Departamento de Prevención de Lesiones y Violencia de la Organización Mundial de la Salud

La Organización Mundial de la Salud se encarga fundamentalmente de la formulación de normas, la prestación de asistencia técnica y el fomento de la capacidad institucional para prestar asistencia a las víctimas. La OMS trabaja con los ministerios de salud de los países afectados y colabora estrechamente con el UNICEF y el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Departamento de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas

El Departamento de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas respalda al Secretario General de las Naciones Unidas en sus funciones relacionada con el tratado para la prohibición de las minas antipersonal y la Convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales. Es encargado de organizar las reuniones de los Estados Parte en la Convención sobre la Prohibición de las Minas Antipersonal y actúa como depositario de los informes que presentan los países en cumplimiento del artículo 7 sobre las medidas adoptadas para destruir los arsenales de minas.

Dependencia de Actividades Relativas a las Minas de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos

La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) es el principal proveedor de servicios de adquisición y de gestión de proyectos para las actividades relativas a las minas de todo el sistema de las Naciones Unidas. La UNOPS ejecuta o administra los programas de otras organizaciones, como el Servicio de las Naciones Unidas de Actividades Relativas a las Minas y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

En sus actividades relativas a las minas, las Naciones Unidas cuentan también con el apoyo de :

· La Oficina de la Coordinación de los Asuntos Humanitarios (OCAH): La OCAH intercambia información con todas las demás organizaciones sobre los efectos de las minas terrestres en la situación humanitaria y colabora con el Servicio de las Naciones Unidas de Actividades Relativas a las Minas en la movilización de recursos. También administra el Fondo Rotatorio Central para Emergencias de las Naciones Unidas y coordina el procedimiento de llamamientos unificados, dos mecanismos que suministran o movilizan recursos financieros para las actividades relativas a las minas.

· La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR): El ACNUR trata de proteger a los refugiados de los peligros que entrañan las minas terrestres. Con frecuencia colabora con el UNICEF en la ejecución de programas de información en los campamentos de refugiados.

· El Programa Mundial de Alimentos (PMA): El PMA participa en la labor de remoción de minas y municiones y artefactos explosivos no detonados para facilitar la prestación de asistencia alimentaria en situaciones de emergencia.

· La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO): La FAO tiene el mandato de prestar socorro humanitario, para lo cual a veces participa en actividades relativas a las minas en situaciones de emergencia complejas, en particular en zonas rurales.

· El Banco Mundial: El Banco Mundial ayuda a hacer frente a las consecuencias a largo plazo de las minas terrestres y las municiones y artefactos explosivos sin detonar para el desarrollo económico y social y también desempeña una importante función en la movilización de recursos.

· El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas (DOMP): El DOMP proporciona apoyo logístico y administrativo para las actividades relacionadas con las minas en las operaciones de mantenimiento de la paz. El Servicio de las Naciones Unidas de Actividades Relativas a las Minas está dentro de este departamento de la Secretaría de las Naciones Unidas.

· El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH): El ACNUDH no tiene ningún mandato específico en el ámbito de las actividades relativas a las minas, pero ejecuta varios proyectos de importancia. Por ejemplo, trata de proteger los derechos de las personas con discapacidad, incluidos los sobrevivientes de explosiones de minas terrestres o los afectados por municiones y artefactos explosivos sin detonar.

Destrucción de existencias de minas antipersonal

El número de minas terrestres antipersonal almacenadas supera ampliamente el de las enterradas. Además de los gobiernos, muchos grupos armados mantienen existencias de minas. El artículo 4 de la Convención sobre minas antipersonal exige que los Estados Parte destruyan sus existencias, a más tardar, pasados cuatro años de la entrada en vigor del instrumento. En consecuencia, está previsto que el primer grupo de Estados Parte destruya sus existencias en marzo de 2003.

Los Estados disponen de varias opciones para destruir sus existencias. Éstas son habitualmente destruidas por los militares, pero también puede utilizarse una solución industrial. Los métodos varían según el tipo de minas y de condiciones en que se encuentren. El ciclo de destrucción completa incluye aspectos tales como el transporte y el almacenamiento, las operaciones de procesamiento, el mantenimiento de los equipos, la capacitación del personal y la asignación de responsabilidades, así como la destrucción física de las minas. Las Naciones Unidas están encargadas de la tarea general de alentar y apoyar la gestión eficaz de los programas de destrucción de existencias de minas. En consecuencia, las normas internacionales para las actividades humanitarias de remoción de minas, elaboradas con el patrocinio de las Naciones Unidas, también se ocupan de la destrucción de arsenales. Asimismo, el sector de destrucción de existencias de EMINE, creado con una donación no financiera del gobierno canadiense al Servicio de las Naciones Unidas de Actividades relativas a las Minas, constituye un punto de referencia clave en que se puede acceder a documentos técnicos, directivas políticas, registros de las experiencias adquiridas y otras informaciones importantes en materia de destrucción de las existencias de minas.

Remoción de minas

La remoción de minas es uno de los cinco componentes fundamentales de las actividades relativas a las minas. En sentido amplio, incluye la realización de estudios, el trazado de mapas y la señalización de los campos minados, así como la remoción de las minas de la tierra. Este tipo de actividades también recibe el nombre de “desminado”.

La remoción de minas es esencial para que las comunidades puedan volver a utilizar plenamente sus tierras. En muchas situaciones, la remoción de minas es un requisito previo para que los refugiados y otras personas desplazadas internamente durante la guerra puedan regresar a sus hogares, así como para que se pueda prestar asistencia humanitaria y pueda reconstruirse el país y lograr un desarrollo sostenible. Pese a que las operaciones de remoción de minas llevadas a cabo de conformidad con las normas internacionales son costosas, los estudios más recientes han demostrado que no sólo permiten la recuperación social de las comunidades afectadas, sino que pueden justificarse basándose meramente en el análisis de los costos y los beneficios.

Los estudios, u otras formas de reunir información relativa a las minas, son necesarios en la etapa previa al comienzo de las tareas de remoción. Los estudios de impacto tienen como fin evaluar el nivel del impacto socioeconómico de la contaminación por minas y ayudar a establecer prioridades para el desminado de determinadas zonas. Los estudios de impacto recurren a todas las fuentes de información disponibles, incluidos los registros de los campos minados (cuando existen), datos sobre las víctimas de las minas y entrevistas a ex combatientes y vecinos. Más tarde, los estudios técnicos permiten delimitar el campo minado y preparar mapas detallados para iniciar las operaciones de remoción.

Los mapas preparados a partir de los estudios de impacto y estudios técnicos, son almacenados en el Sistema de Gestión de Información para Actividades relativas a las Minas y constituyen los datos de referencia para las organizaciones de remoción y la planificación de las operaciones.

La señalización se realiza cada vez que se encuentra una zona minada, pero no se pueden iniciar de inmediato las operaciones de remoción. La señalización de los campos minados, cuyo objeto es impedir que las personas entren en las zonas minadas, debe realizarse junto con las actividades de sensibilización, a efectos de que la población local comprenda el significado y la importancia de las señales.

Las operaciones de remoción se llevan a cabo utilizando tres métodos principales:

• La remoción manual con personal especializado que utiliza detectores de metales y una sonda larga y fina para localizar las minas, que se destruyen luego mediante explosiones controladas;

• La detección con perros, que encuentran los explosivos utilizando el olfato. Los perros pueden ser utilizados junto con personal especializado en operaciones de desminado manual;

• La remoción mecánica con máquinas como mayales, rodillos, desbrozadoras de maleza y excavadoras, a menudo fijadas a bulldozers blindados, para destruir las minas en el terreno. Estas máquinas sólo pueden ser utilizadas cuando el terreno es apropiado y su utilización es muy costosa. En la mayor parte de los casos las máquinas no son completamente fiables y hay que verificar el trabajo con otras técnicas.

En los último años, se han logrado avances tecnológicos tanto en los sistemas de detección de minas como en los medios mecánicos para destruir las minas en el terreno. No obstante, en muchas situaciones, la remoción manual sigue siendo el método preferido, tanto por motivos de costos como de fiabilidad.

Los organismos de las Naciones Unidas que participan en las actividades relativas a las minas no se ocupan directamente de las tareas de remoción de minas. En muchos países, asesoran y asisten a las autoridades nacionales o a las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, con el objetivo de establecer una autoridad en materia de minas o un centro de coordinación para supervisar las actividades de desminado. Las operaciones de remoción concretas pueden ser ejecutadas por organizaciones civiles nacionales, unidades militares, organizaciones no gubernamentales locales o extranjeras, o empresas comerciales.

DESCARGAR TRABAJO COMPLETO: La ONU y la Paz (Carolina García, 2013. 53p)

.

.

Acerca de Carolina García 21 Articles

Tallínn, Estonia. Jurista y Mediadora, estudiante de Ciencias Políticas en la UBU. Actualmente trabajando en el programa europeo SVE para EstYes como mediadora intercultural y preparando oposicones a la UE. Apasionada del Derecho Internacional. Cuento con un máster en la Unión Europea y otro Máster en Mediación y Resolución de Conflictos. Espero poder compartir con todos vosotros artículos interesantes en elordenmundial.com.
Twitter: @_Iuris_CGH
Email: [email protected]

Contacto: Twitter

Be the first to comment

Si tienes algo que aportar o comentar sobre este artículo no dudes en hacerlo!