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EE. UU. en Latinoamérica

El intervencionismo de Washington en el continente americano. Fuente: Cartografía EOM.

No es ninguna novedad decir que durante muchos años Estados Unidos ha sido una potencia a nivel global, tanto militar como económicamente. Este alcance global de su poder ha hecho que a menudo quisiese influir en países o regiones que ellos consideraban claves para mantener su presencia a lo largo del planeta. América Latina fue, casi desde el primer momento, uno de los primeros territorios donde exportar esa influencia. Así, como veremos, la presencia histórica de Estados Unidos en Latinoamérica es una colección de oligopolios empresariales, intervenciones armadas, golpes de estado, avalanchas de dólares y bombardeos propagandísticos.

Monroe pone la primera piedra

Doctrina MonroeEn el año 1823, el presidente de los EEUU James Monroe enunció la frase “América para los americanos”. Esta frase, muy lejos del significado xenófobo que alguna vez se le ha dado, era el pistoletazo de salida de la llamada Doctrina Monroe y del panamericanismo. Las cuatro palabras de Monroe venían a decir que los estados europeos no tenían derecho a intervenir en los asuntos americanos ni en los países que se estaban independizando en aquellos años o que se acababan de independizar, como todos los surgidos en Latinoamérica en los primeros veinticinco años del siglo XIX independizados de España. Sin embargo, durante muchos años, la frase de Monroe se convirtió más bien en un “América para los norteamericanos”.

Estas intenciones de aislamiento estadounidense se mantuvieron hasta 1941, cuando su entrada en la Segunda Guerra Mundial les hizo ver el inmenso poder que podían desarrollar e imponer tras el término de esta. Pero entonces, en 1823, Estados Unidos era una potencia de segunda con un ejército de tercera. Por aquellos años el panamericanismo era todavía más una idea que una realidad.

Sin duda, el potencial de Estados Unidos fue aumentando conforme su expansión al oeste fue sucediendo, ya que como podemos ver, los Estados Unidos de principios del siglo XIX eran un 30% de lo que son hoy en día a nivel territorial, además de estar concentrada la mayoría de la población y de la actividad económica en la costa este. No pasó igual con los países latinoamericanos, herederos de una estructura social colonial elitista, con gobiernos inestables y con un distanciamiento entre la sociedad rural y la urbana considerable. Poco a poco se fue creando más espacio entre el poder creciente de los Estados Unidos y el cada vez más débil poder de los países latinoamericanos.

eeuu 1820

Cuando los Estados Unidos consiguieron una expansión y un desarrollo económico-industrial aceptable a mediados del siglo XIX – que es un periodo que abarca entre 1840 a 1870 aproximadamente – , desarrollaron una política exterior agresiva en las zonas del continente más próximas y una actitud paternalista y protectora en las zonas más alejadas de sus fronteras, como América del Sur. Con este cambio de actitud se vio rápidamente que aunque Estados Unidos no era ninguna potencia militar (todavía), consiguió vencer rápidamente a México (1846-1848) y anexionó a la Unión los territorios que ahora son los estados de California, Nevada, Arizona, Nuevo México, Utah, Texas y parte de Colorado. Este mismo potencial industrial, económico y militar, también fue desplegado contra España en 1898, momento en el que se evidenció a nivel global el notable poder que habían conseguido los estadounidenses en poco más de un siglo.

RELACIONADO: El imperialismo estadounidense (Juan Pérez Ventura, Octubre 2013)

La primera mitad del siglo XX: paraguas estadounidense para toda América

Sin duda, el siglo XIX había deparado distinta suerte a Estados Unidos y a la mayoría de países latinoamericanos. Los primeros llegaban a 1900 con un potencial industrial enorme, casi 90 millones de habitantes – lo que suponía muchísima mano de obra disponible – , grandes concentraciones de capital en manos de unas pocas pero gigantescas empresas y unas fuerzas armadas profesionales y modernas, aunque no especialmente poderosas respecto a los ejércitos europeos, pero abrumadoramente superiores respecto a los ejércitos de los distintos estados latinoamericanos. En cambio, desde México a Chile, todos los países habían sufrido terribles guerras de independencia, guerras civiles tras la independencia, guerras entre estados por territorios, continuos golpes de estado dictatoriales y profundas crisis económicas causadas por todo lo anterior. Esto, por supuesto, había generado unas condiciones socioeconómicas internas deplorables, con unas élites políticas y económicas corruptas y oligárquicas y el distanciamiento abismal entre un mundo urbano comercial en lento proceso de industrialización y una sociedad rural mayoritaria abandonada completamente y sin ninguna posibilidad de desarrollo.

Con este caos y estancamiento latinoamericano, ya en el siglo XIX Estados Unidos había intervenido puntualmente en Uruguay (1858), Panamá y Nicaragua (1860), México (1876) y Chile (1891). Es a partir de 1900 cuando Estados Unidos da el paso hacia delante, cuando hace de América Latina lo que se ha llamado como su “patio trasero”.

Gran GarroteEn los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, los norteamericanos tienen un gran expansionismo por el Caribe y Centroamérica. El poder político estadounidense en estas zonas era bastante grande por las necesidades que tenían todos estos pequeños países del capital del norte y el comercio con ellos, por lo que en aquella época en la que todavía los mercados eran muy proteccionistas, en Washington condicionaban la colaboración económica a la influencia política. Así, en 1903 Cuba arrendó a Estados Unidos la zona de la conocida base de Guantánamo; en 1910 se hace efectiva la creación de la Unión Panamericana, antecesora de la actual Organización de Estados Americanos (OEA) y entre 1904 y 1914 desembarcaría y ocuparía durante algunos años Cuba, Nicaragua, Honduras y Haití, a menudo para proteger a gobiernos favorables a la presencia de grandes empresas estadounidenses.

No podemos olvidar el gran proyecto estadounidense en Centroamérica de la época: el canal de Panamá. Como Colombia – país al que pertenecía lo que hoy en día es Panamá – no transigió con la construcción de un canal en el istmo de Panamá bajo jurisdicción estadounidense, el gobierno de Washington forzó la independencia de Panamá de Colombia para que estos, en agradecimiento por haberles otorgado la independencia, dejasen construir a los norteamericanos el conocido canal. Así, en 1903 arrancan las obras del canal por parte de EEUU – que en realidad era la continuación de unas obras de un proyecto francés inacabado -, y once años después, en 1914, se inaugura. Dicho canal mas una zona a ambas orillas sería territorio estadounidense hasta 1977, cuando se devolvieron dichos terrenos adyacentes al estado panameño.

En las décadas sucesivas, especialmente en los años 20 y 30, las intervenciones estadounidenses en los pequeños países centroamericanos y caribeños continuaron, llegando a controlar dichos países entre las tropas allí desplegadas y las multinacionales norteamericanas que operaban en el lugar. Empezaba a ser relativamente normal que los presidentes o dictadores en aquella zona llegasen al poder gracias al beneplácito de Estados Unidos, y aquel que no tenía el favor de Washington era a menudo destituido y sustituido por uno afín.

Este tipo de intervenciones empezaron a ser menos habituales con el giro aislacionista de Estados Unidos en el periodo de entreguerras en el marco de la Política de Buena Vecindad de 1933 promovido por el presidente F.D.Roosevelt, pero no por ello el intervencionismo terminó. De hecho, empezó a bajar hacia América del Sur, solo que en forma de capital. Lo que posteriormente se llamaría “imperialismo del dólar”. Las grandes empresas energéticas (Standard Oil Company), industriales (Ford) o alimentarias (United Fruit Company) empezaron a invertir en países como Venezuela, Brasil o Chile, tejiendo poco a poco esa red entre el poder económico y político que sería tan determinante en décadas posteriores. Igualmente empezó un proceso en el que el dólar estadounidense sustituía las monedas nacionales de cada país dada su fuerza y estabilidad, puesto que en los países latinoamericanos las monedas nacionales eran débiles, muy penalizadas en el comercio internacional y expuestas a una depreciación alta, por lo que de manera cada vez más habitual empezó a usarse el dólar para hacer transacciones o pagar día a día. Esto imprimió cierta estabilidad a las economías latinoamericanas, pero las hizo presas de las decisiones de la Reserva Federal estadounidense y de la economía norteamericana en general.

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, Estados Unidos inicialmente se declaró neutral y forzó a todos los gobiernos latinoamericanos a seguir dicha línea de neutralidad, puesto que países como Argentina o Uruguay tenían ciertas simpatías con el Eje. Y así se mantuvo esta postura – de neutralidad oficial, puesto que Estados Unidos ayudaba a los Aliados antes de entrar en la guerra – hasta 1941, cuando el ataque japonés a Pearl Harbor les obligó a entrar en el conflicto. Al cambiar de estatus en la confrontación, también promovió que los países americanos siguiesen su línea. Bien por el poder económico, político, o por acercarse a los norteamericanos, la totalidad de los países de América Latina acabaron declarándole la guerra a Alemania en un momento u otro. De hecho, gracias a esta situación “excepcional” de guerra, consiguió que muchos países latinoamericanos permitiesen la construcción de bases estadounidenses, un condicionante fundamental para el futuro de la región.

ARTÍCULO: Bases militares de EEUU en Latinoamérica

Cuando “izquierda” equivale a golpe de estado

La Segunda Guerra Mundial ha terminado y en pocos años empieza la Guerra Fría. La estrategia inicial es contener a la URSS para que ni territorial ni políticamente se extienda, si bien las élites dirigentes latinoamericanas todavía son absolutamente favorables a EEUU. Esos posibles acercamientos a la Unión Soviética era algo que no podían consentir.

La primera maniobra es promover el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), una alianza de carácter defensiva en la que la mayoría de países latinoamericanos mas Estados Unidos estaban dentro – las ausencias más notables son las de México, Cuba, Venezuela, Ecuador o Paraguay -. Con ella, los países signatarios se comprometían a acudir en defensa de otro país miembro si este era atacado; el segundo movimiento es la transformación de la comentada Unión Panamericana en la OEA con el fin de promover el diálogo y la cooperación en la región, o lo que es lo mismo, un canal más por donde Estados Unidos pueda controlar las decisiones de los países latinoamericanos.

A pesar de estas maniobras internacionales, en Washington no tardan en descubrir que las pésimas condiciones sociales y económicas de muchos países latinoamericanos fomentan la difusión de ideas comunistas y nacionalistas de izquierda, y algún que otro gobierno, para evitar un estallido social, decide intervenir en la economía nacional. Estados Unidos ve estos cambios de rumbo como algo inaceptable y peligroso para la estabilidad regional, así que como ejemplo, en 1953 la CIA colabora en un golpe de estado en Guatemala contra el presidente Arbenz, que había nacionalizado la poderosa Union Fruit Company.

Alianza para el progresoEs en 1959 cuando se produce un cambio fundamental en la situación regional que hace que Estados Unidos “entre en shock”: la Revolución Cubana. A menos de 200 km de las costas estadounidenses había triunfado una revolución socialista y que había formado un estado bajo esas directrices. Lógicamente, una de las primeras acciones del gobierno de Castro es nacionalizar empresas estadounidenses, en especial refinerías, y promover una reforma agraria. Estados Unidos reacciona a esto con el embargo de azúcar – de las exportaciones más importantes para la economía cubana – y en 1961 con el estrepitoso fracaso del desembarco en Bahía de Cochinos, que no hizo otra cosa que acercar a Cuba a la URSS. Ante la posibilidad de que la opción armada podía no ser ya una solución para todo, el gobierno del presidente Kennedy decide aplicar en América Latina la misma premisa que se aplicó en Europa con el Plan Marshall: Si la devastación y las bajas condiciones de vida hace que los países sean más propensos a acercarse a la URSS, vamos a intentar mejorar esas calidades de vida con enormes cantidades de dinero para que se alejen de la URSS. Así, en ese año de 1961 se ponía en marcha la Alianza para el Progreso, un programa de desarrollo económico, político y social promovido por EEUU que hasta su finalización en 1970 inyectaría 20.000 millones de dólares en todos los países latinoamericanos excepto Cuba.

Los años setenta pasaron en general de manera tranquila, entendiendo tranquila como golpes de estado en casi todos los países latinoamericanos, otros tantos intentos, algún conflicto entre estados, inflación, etc. Durante estos años, los Estados Unidos apenas intervinieron, bien por la política de distensión en el contexto de la Guerra Fría, bien por no haber necesidad especial de intervenir. En esa época sólo tuvieron un episodio por el que intervenir y lo hicieron. En 1973, Estados Unidos promovió y la CIA colaboró activamente en el golpe de estado militar que desalojó a Salvador Allende – presidente marxista – de la presidencia de Chile e instauró la dictadura de Augusto Pinochet hasta 1990.

Daniel OrtegaLa década posterior, la de los años ochenta, sí fue especialmente conflictiva. A todos los asuntos de inestabilidad política y económica se le añadió ahora la proliferación de guerrillas y grupos paramilitares en numerosos países, de las cuales alguno que otro era patrocinado por Estados Unidos para conseguir derrocar al gobierno de izquierdas/marxista/socialista/comunista/prosoviético de turno y que no estuviesen relacionados directamente con el golpe. Esta fue la estrategia de los gobiernos republicanos estadounidenses en todo el planeta durante esta época – incluyendo armar a los talibanes en Afganistán para que luchasen contra los soviéticos -. A este intervencionismo de tipo político-estatal se le sumó la aparición de un nuevo problema en América Latina que EEUU hizo frente rápidamente por las terribles consecuencias que tenía en el interior de su país: el cultivo y producción de drogas en países como México, Colombia, Perú o Bolivia.

Volviendo a las intervenciones, podemos destacar la intervención en Granada para apoyar un golpe pro-occidental en 1983; la financiación y apoyo técnico y logístico a la “Contra” nicaragüense entre 1982 y 1987, una guerrilla que luchaba contra el régimen sandinista que gobernaba Nicaragua y la invasión de Panamá para derrocar al presidente Noriega en 1989.

Se acaba la Guerra Fría y Estados Unidos se queda sin juguete

El desmoronamiento del bloque comunista entre 1989 y 1991 hace que uno de los pilares de la política exterior de Estados Unidos, la lucha contra el comunismo, ya no tenga sentido. Su único enemigo comunista, Cuba, entra en una terrible crisis económica al no disponer ya de la ayuda soviética, mientras que el bloqueo norteamericano a la isla sigue vigente. Así pues, ¿qué hacer con América Latina? Desde los años noventa en adelante, casi todos los países eran ya democracias más o menos estables, con economías de mercado en expansión y con ciertas perspectivas de futuro. Salvo en el asunto de la lucha contra la droga, Estados Unidos cada vez era más irrelevante en la región. Además, gracias a la estabilidad política y al crecimiento económico, los gobiernos del lugar tenían cada vez más capacidad para oponerse a las decisiones o acciones de Estados Unidos si actuaban de manera medianamente coordinada o conjunta, por lo que a Washington le costaba cada vez más manejar los hilos latinoamericanos.

El intervencionismo de Washington en el continente americano. Fuente: Cartografía EOM.

El poder político fue entonces sustituido por el económico. Con la adhesión de muchos países latinoamericanos a la OMC y a sus procesos de regionalización en bloques, el comercio entre ambas zonas fue poco a poco liberalizándose. Si a esto le sumamos el progresivo desarrollo de una clase media con cierta capacidad de compra – que ni mucho menos es equiparable ni en proporción ni en capacidad a la clase media europea o norteamericana al haber aún tanta desigualdad – , la penetración de productos norteamericanos en el mercado latinoamericano es cada vez mayor. Desde chocolatinas a productos tecnológicos, apoyado todo ello en el marasmo artístico-comercial que llega cada vez en mayor cantidad como música o películas y cadenas de distribución de todo tipo – centros comerciales, tiendas de ropa, McDonalds/Burguer King – , el consumidor medio latinoamericano se va poco a poco “norteamericanizando”, al hacer de sus estándares de compra similares a los de un norteamericano.

INTERESANTE: La sociedad de consumo (Juan Pérez Ventura, Octubre 2013)

Estados Unidos se ha percatado de que su relación con América Latina ya no puede ser la misma que hace cincuenta años. Actualmente, dicha región posee uno de los poderosos BRICS, Brasil, con un potencial económico destacable, y también hay que tomar en consideración a México, que en unas décadas podría ser otro país a tener muy en cuenta económicamente hablando. Así, la política exterior tan agresiva ya no se puede realizar, por lo que desde Norteamérica deben elegir entre replegarse de los asuntos latinoamericanos o saber que deben tratar en pie de igualdad.

 

Acerca de Fernando Arancón 76 Articles
Nacido en Madrid, en 1992. Graduado en Relaciones Internacionales en la UCM. Máster en Inteligencia Económica en la UAM. Analista de Inteligencia. Especialista en geopolítica y entornos estratégicos. Twitter: @Feraru92
Contacto: Twitter

15 comentarios en EE. UU. en Latinoamérica

  1. Yo concluiria el articulo asi: aora.k.america tiene todo el continente controlado economicamente, practica un imperialismo del siglo xxi en el k necesita mostrar su cara amable. Latinoamerica ya no estallara nunca como lo pudo acer en el.siglo xx. Aora el peligro ideologico y la nueva zona que Eeuuu quiere.controlar es Oriente Proximo. En cuanto a los estados diskdentes como cuba y.venezuela estan ai porke america le.interesa, asi puede phtearles y decir.k su pais es mejor.buen articulo!!!!

  2. Buena narración, me ha gustado tu enfoque y cómo has ido desgranando algunos datos interesantes para conocer el dónde y cómo estamos. Hace algunos años, llegué a Ecuador como conferenciante y pude ver que ese mismo año el dólar USA se apoderaba de un mercado como el ecuatoriano, años más tarde veo que no me equivoqué al pensar que latinoamerica por si sola y valiéndose de herramientas de doble uso puede y debe liderar el cambio mundial que sobre la desigualdad tiene que operarse. La esperanza de entender que es posible es una buena manera de entender que algunos percibimos el talento de la América más allá de sus fronteras.

  3. Creo que te dejas muchas cosas en el tintero sobre este tema, cosas demasiado importantes. No coincido contigo en que Estados Unidos ya no puede ejercer una política tan agresiva en la región, los hechos demuestran que continua esa politica de los años 80. Otra cosa es que sus metodos sean un poco mas suaves debido a que está concentrando sus fuerzas y su atención en mayor medida en Oriente Medio. El Golpe de Estado fallido a Hugo Chavez en Venezuela (2002), Golpe de Estado fallido contra Evo Morales en Bolivia (2008), el Golpe de Estado exitoso a Manuel Zelaya en Honduras (2009), Golpe de Estado fallido contra Rafael Correa en Ecuador (2010), el Golpe de Estado exitoso a Fernando Lugo en Paraguay (2012), intento de desestabilización en Venezuela contra Nicolás Maduro (2013) todo eso obedece a los intereses de Estados Unidos y sus multinacionales, muchos dirán que no hay pruebas para achacar eso a USA, tampoco las habia en su dia cuando Pinochet, las contra y la mayoria de golpes de estado.
    A eso hay que añadir la firma del acuerdo militar USA-Colombia (2009), donde Colombia cede 7 bases militares a USA. Y Perú 1 que se suma a las otras 8(2012). Con esto USA avisa a la región de que puede imponerse a quien quiera desde el corazón de la región.
    En lo económico tambien ha demostrado su intromisión ayudando sin censuras a paises aliados como Colombia o Perú, cristalizando sobretodo con la Alianza del Pacífico(Usa, Mexico, Chile, Colombia y Perú) y sancionando o aislando a las economias disidentes (Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Argentina).
    Respecto a decadas anteriores te dejas en el tintero hechos super importantes, aunque entiendo que necesitarias 2 libros para escribir sobre todos ellos.
    Saludos!

    • Yo tengo una visión totalmente diferente a lo que ocurre en la actualidad. Cuando termina la Segunda Guerra Mundial, Stalin y la URSS eran vistos como buenos por occidente y Estados Unidos pesar que era incluso una dictadura más genocida y opresiva que los mismos nazis. esto lo trató de utilizar Stalin para penetrar en America Latina, abriendo embajadas en muchos países de nuestra América. Entonces los grandes intereses norteamericanos ya no les gustó este juego del bueno Stalin y decidieron convertirlo en malo, generan así el Bogotazo, culpando a los comunistas y a la URSS, por cierto Fidel Castro se prestó para esta acción de la CIA y… comenzó la guerra fria.

      Entonces estos astutos del norte se les ocurrió la macabra idea de crear una barricada contra la penetración comunista en America Latina, creando en Cuba y falso régimen comunista en Cuba, que claramente Fidel Castro se prestó para eso, haciendo el papel del guapo anti-imperialista. Así la CIA conoció todo lo que pasaba en América que le fuera a perjudicar, porque todo aquel que fuera a intentar algo contra los Estados Unidos a quien primero iba a ver era al mismito Fidel Castro y este informaba inmediatamente a la CIA. Así puedieron por medio siglo tener bajo control a toda América Latina y vimos a un Estados Unidos mucho más tranquilo.

      Al final Fidel Castro lodró conseguir un suministro de petrodólares ilimitado y estable con Hugo Chávez en Venezuela desde el 2002, con aquel supuesto golpe de Estado a Chávez, que más bien huele a autogolpe fabricado por Fidel Castro en la Habana porque al final Chávez y Fidel se quedaron con todo el petróleo de PDVSA. Y estos se envalentonaron y de verdad comenzar a querer perjudicar a los grandes intereses de los Estados Unidos, al querer crear el SUCRE, una moneda para América Latina. Así estos grandes intereses de Estados Unidos apoyaron a Raúl Castro a sacar del poder a Fidel Castro en el 2006 producto de un golpe de Estado, eso de la crisis intestinal con sangramiento de Fidel que lo obligó a una operación quirúrgica es solo mentira, una montaña de mentiras con la que los golpistas escondieron el golpe de Estado a Fidel Castro y con el visto bueno de los halcones norteamericanos.

      Los interesados en conocer la verdad del golpe de Estado en Cuba 2006, pueden leer mi ensayo, el libro está disponible en Amazon y se titula: SECRETO GOLPE DE ESTADO EN CUBA desde el 31 de julio del 2006.

      Muchas gracias.

      Jorge Grave de Peralta
      Autor del libro.

  4. LA DEMOCRACIA NO ES DEMOCRACIA SINO ES GENUINA PERO EN SUDAMERICA ESTA DEMOCRACIA NO EXISTE AQUI EXISTE UNA DEMOCRACIA DE CONVENIENCIA MUCHOS AMANTES DEL COMUNISMO HOY ESTAN EN LA POLITICA DISFRAZADOS DE DEMOCRATAS TAL ES EL CASO DE NICOLAS MADURO, RAFAEL CORREA, EVO MORALES, OLLANTA HUMALA,ETC SUDAMERICA ESTA PLAGADO DE IDIOLOGIAS ANTIDEMOCRATICAS Y PORSUPUESTO SON ENEMIGOS DE ESTADOS UNIDOS QUEMAN SU BANDERA A LOS QUE INSULTAN DE GRINGOS Y ES QUE EEUU REPRESENTA LA DEMOCRACIA PURA DEL MUNDO DESDE AQUI SALUDAMOS A EEUU POR PONER LAS BASES MILITARES DE COLOMBIA PORQUE NECESITAMOS REPRESENTACION DE UNA DEMOCRACIA EN SUDAMERICA QUE NOS LIBERE DE UNA VEZ A SUDAMERICA DE LA FALSA DEMOCRACIA COMUNISTA DICTATORIAL Y A SUS IDEOLOGOS POLITICOS .

    • Es claro que o no conoces ni un poquito de la historia latinoamericana, y tampoco del intervencionismo militar de EUA. que democraticamente ha hecho y por si no lo sabes o no te quieres dar cuenta, EUA solo saquea y explota los recursos, no vienen a ayudar, ellos ven sus intereses, pero se ve que no sabes de lo que hablas

  5. Es muy admirable elogiable del accionar de eeuu contra el extremismo islamico y es una tarea que devemos de apoyar porque estamos en el siglo 21 y hay paises que se oponen al avance del mundo acaparando petroleo,oro,plata, y demas recursos que son muy necesarios para nuestra subsistencia y creacion de maquinarias cientificas y es en estos paises y contienetes que existe este extremismo de oponerse a la extraccion de estos recursos necesarios tal es el caso de america latina donde el extremismo esta ganando terreno y es ilogico que se opongan a la extraccion de petroleo,oro cobre porque estamos a segundos de una catastrofe mundial. Estos pueblos que se oponen al progreso deven ser mas concientes porque ahora gozamos de comunicacion con celulares, con vehiculos de transporte, con computadoras que nos hacen la vida mas facil, etc etc. Y esto es gracias a esas minerias,petroleras,etc sino nada de esto seria posible. Asi que apoyamos a usa para que de una vez limpie el mundo del extremismo quie se opone al progreso del mundo.

    • Que gran idea, hay que robarles sus recursos a otros países en pro del desarrollo de Occidente, matando gente, y manteniendo dictaduras. Cómo viven con su conciencia? Total sale barato, mueren diez mil en Damasco y apenas 20 en Barcelona

  6. En nuestro continente existen Dos americas: la Hispanoamericana Latinoamericana y La Potencia Imperial Infernal Americana ANGLOSAJONA, llamada America Del Norte, Una Totalmente Desunida y Dèbil y La Otra Unida, Fuerte,Desafiante Con Una Gran Fuerza Y Poder Que Les Hace Creer Que Son Igual O Màs Que Dios, Pues Igual Que Dios Pueden Juzgar Quien Vive o Quien Muere En Este Planeta Llamado Tierra y En Nuestro Pensadores Analiticos Tacticos, Estrategicos Y Geoestrategicos De Nuestro Mundo, Debemos Resaltar La Gloriosa Figura De Nuestro Libertador: Simon Bolivar, Poseedor Y Dueño De Grandes Virtudes, El Fuè: Un Genio,Filosofo,Escritor,Politico,Estadista, Orador, Humanista, Geopolitico,Geoestrategico, Adivino, Profètico,Visionario Que Visualizò El Futuro Latinoamericano Y Dejò Como Una Fatal Advertencia Visionaria Y Profètica Para Los Latinoamericanos Las Siguientes Palabras:” El Gobierno De Los EEUU, estan Destinados Por La Providencia A Sembrar De Hambre Y Miseria A Los Pueblos Del Mundo En Nombre De La Libertad ” Y Agrego Yo: Una Libertad Que Los EEUU NO Conocen Y Que Jamàs Ni Nùnca La Practican Ni La Respetan Y Es De Gran Asombro Y Significaciòn Que Las Palabras De Bolivar Fueron Dichas Hace Màs De 200 Años

    • Bàjale de huevos, soñador. Simón Bolivar esta muerto y no ha dejado ningun legado más que una nación en la miseria y a punto de estallar en una guerra civil. He dicho

  7. Uruguay tenía simpatía con el Eje? Es verdad que Argentina sí las tenía, pero no sé de dónde sacaron que Uruguay también era simpatizante, cuando en realidad debe ser uno de los paises sudamericanos que, en proporción, más ayudó a los Alidos. Desde la retención del acorazado alemán Graf Spee en la Batalla del Río de la Plata, acto MUY arriesgado por cierto, ya que con unos simples cañonasos el barco podía destruir Montevideo; a la posterior venta constante del corned beef para la alimentación de soldados de los Aliados, esto entre tantas otras cosas.

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