“Algunos proverbios africanos”, por Ignacio Cartagena

Fuente: National Geographic

Un modo de entrar en contacto con la realidad de cualquier lugar del mundo es el conocimiento de su tradición oral. En el caso del África subsahariana, algunas de esas llaves culturales son sus proverbios. Como sucede —aunque cada vez menos— en nuestro propio país, la calle es su hábitat natural, y ningún lugar mejor para pescarlos que esos grandes mercados al aire libre, que contagian al viajero con su derroche de vida, donde se hablan y entienden todas las lenguas aunque no se conozca ninguna. Pescar refranes nos obliga a viajar a África. A poner los pies en África. No es eso a lo que estamos acostumbrados, porque de África se habla muy a menudo desde la distancia, a vista de pájaro, con un mapa político en la mente. He aquí algunos proverbios africanos que nos pueden ayudar a entender la realidad de África en el siglo XXI.

El primero, un proverbio akán, dice así: “La lluvia moja las manchas del leopardo, pero no se las quita”. Resulta fácil caer en el prejuicio y en la generalización, pero muy difícil borrar la realidad. Recuerdo que cierto semanario político titulaba, en el año 2000, “Africa: the hopeless continent” sobre la imagen de un menor que portaba un fusil, y apenas once años más tarde, con tipos del mismo tamaño, titulaba “Africa rising” sobre la foto de un niño jugando con una cometa. Hoy en día, la verdad de África no se refleja ni en la foto más trágica ni en la más edulcorada, sino en el término medio.

Ese término medio, que exige del observador una visión madura y matizada, es el de un continente que crece —el año pasado, un tres por ciento—, pero donde siguen existiendo enormes desigualdades y bolsas de pobreza. Un continente joven, donde más del 40% de la población no alcanza los quince años, y predominantemente rural —un 60% sigue viviendo fuera de las ciudades—. El gran reto está, precisamente, en ofrecer trabajo, vivienda y recursos a esas masas de población. Un continente que se pacifica y que se democratiza, con cada vez más transiciones pacíficas y cada vez menos conflictos interestatales, pero donde el terrorismo se ha extendido y ha golpeado duramente y donde perviven, a contracorriente, un puñado de democraturas.

“Aquellos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia”, dice un proverbio keniano. Si queremos acompañar a África en su crecimiento, tenemos que estar allí. Así lo han entendido las empresas españolas, 1.500 de las cuales están ya asentadas en el continente africano. Los datos que ofrece la economía africana no pueden ser más prometedores: en cifras absolutas, por sorprendente que parezca, nuestro comercio con África supera al que mantenemos con los países de Iberoamérica. Y el año pasado nuestro país fue el tercer adjudicatario de la UE en términos de licitaciones del Banco Africano de Desarrollo. No nos engañemos: hacer negocios en África sigue sin ser fácil. Pero las empresas europeas hallan en África un marco legal cada vez más sólido y predecible, más equiparable a los estándares internacionales. Según el informe “Doing business Africa: 2016”, del Grupo del Banco Mundial, en África se dieron el 30% de las reformas regulatorias destinadas a favorecer el clima de negocios a nivel mundial.

Otro refrán, sudanés: “Muchas palabras no llenan un cesto”. Los desafíos de África no demandan propósitos, sino acciones. Por eso, España está presente con una red de 22 embajadas, la cuarta mayor de la UE, y contribuimos con más de 200 efectivos, entre militares y civiles, a las misiones de paz y seguridad de la Unión. En la región subsahariana mantenemos seis países de cooperación prioritaria —Mali, Níger, Senegal, Guinea Ecuatorial, Etiopía y Mozambique— y hacemos mucha cooperación delegada con fondos de la UE. Participamos, además, en el diseño de la política africana en todos los organismos multilaterales de que formamos parte, desde el Consejo de Seguridad, donde estamos presentes desde enero de 2014, hasta la Unión Europea. Porque ya lo dijo nuestro presidente del Gobierno cuando visitó Malabo para participar en la Cumbre de la Unión Africana: “Nuestra agenda se resume en una frase: cuanto más próspera sea África, más próspera será España”.

“Si quieres viajar deprisa, viaja solo; si quieres llegar lejos, viaja acompañado”, dice otro proverbio. Nosotros, España y Europa, queremos llegar en África y con África tan lejos como sea posible. Estamos, en cierto modo, obligados a ello, porque en este mundo globalizado no hay problemas endémicos o exclusivos y porque el futuro no puede escribirse sin contar con un continente sólidamente asentado en la senda del crecimiento y que a finales de este siglo representará la cuarta parte de la población del planeta.

Siempre hemos tenido África muy cerca —a cien kilómetros de Canarias, a veinte de Tarifa y con dos ciudades españolas situadas en el continente—, pero la globalización se empecina en seguir recortando distancias. Por eso debemos acompañar a los países africanos ahora que, con las excepciones e incertidumbres propias de nuestro tiempo, crecen, se democratizan, se integran, se pacifican. Hemos de aportar nuestro esfuerzo para ayudar a África a alcanzar sus propios puentes. Valdrá la pena el esfuerzo, porque, según dice un proverbio yoruba, “las huellas de las personas que caminan juntas nunca se borran”.

El Orden Mundial en el Siglo XXI no se hace responsable de las opiniones vertidas por los autores de la Tribuna. Para cualquier asunto relacionado con esta sección se puede escribir a tribuna@elordenmundial.com

Acerca de Ignacio Cartagena Núñez 1 Article
Ignacio Cartagena Núñez (Alicante, 1977). Licenciado en Derecho y Diplomado en Estudios Políticos por el Colegio de Europea de Brujas, máster en relaciones internacionales por la Fundación Ortega y Gasset. En 2003 ingresó en la Carrera Diplomática, donde ha desempeñado diversos puestos en países europeos, actualmente ocupa el cargo de subdirector general de África Subsahariana en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC).

2 comentarios en “Algunos proverbios africanos”, por Ignacio Cartagena

    • Hemos consultado a la AECID al respecto y nos han confirmado que no coincide con ninguna publicación oficial de la agencia.

      Le rogamos que en el futuro contraste sus fuentes antes de hacer semejante acusación, ya que puede causar un gran daño a la reputación del afectado.

      Un saludo.

Si tienes algo que aportar o comentar sobre este artículo no dudes en hacerlo!