La ONU y la Paz (9): Síntesis, ¿qué hace la ONU?

Serie de artículos ‘La ONU y la Paz’. Artículo 9 de 9. Por Carolina García.

El propósito principal de las Naciones Unidas es el mantenimiento de la paz. De conformidad con la Carta, los Estados Miembros convienen en arreglar las controversias por medios pacíficos y abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra otros Estados.

Durante años, las Naciones Unidas han contribuido decisivamente a aplacar las crisis internacionales y solucionar los conflictos prolongados. La Organización ha llevado a cabo complejas operaciones de establecimiento y de mantenimiento de la paz y de asistencia humanitaria. Ha trabajado para evitar el surgimiento de conflictos, y después de cada uno surgido ha estado tomando cada vez más medidas para hacer frente a las causas profundas de la guerra y para sentar las bases de una paz duradera.

Las gestiones de las Naciones Unidas han producido resultados espectaculares. Contribuyeron a desactivar la crisis de los misiles cubanos en 1962 y la crisis del Oriente Medio en 1973. En 1988, gracias a un arreglo de paz patrocinado por las Naciones Unidas, se puso fin a la guerra entre el Irán y el Iraq, y el año siguiente las negociaciones patrocinadas por las Naciones Unidas sentaron las bases para la retirada de las tropas soviéticas del Afganistán. En el decenio de 1990 las Naciones Unidas contribuyeron de manera fundamental a restablecer la soberanía de Kuwait, desempeñaron un papel importante en la terminación de las guerras civiles de Camboya, El Salvador, Guatemala y Mozambique; restablecieron el Gobierno elegido democráticamente en Haití y solucionaron o pusieron coto a conflictos en otros países. En septiembre de 1999, cuando se desató una campaña de violencia que obligó a unos 200.000 timorenses orientales a huir de sus hogares después de haberse celebrado una votación sobre la libre determinación, las Naciones Unidas autorizaron el envío de una fuerza internacional de seguridad que facilitó el restablecimiento del orden. En octubre, el Consejo estableció la Administración de Transición de las Naciones Unidas, la cual, con la protección de la fuerza multinacional, comenzó a supervisar la transición del territorio hacia la independencia. Y cuando los terroristas atacaron a los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, el Consejo de Seguridad actuó rápidamente y aprobó una resolución de amplio alcance en la que se dispone la obligación de los Estados de velar por que todas las personas que participen en la financiación, planificación, preparación, perpetración o prestación de apoyo a los actos terroristas sean llevadas ante la justicia y de tipificar en sus leyes internas tales actos como delitos penales graves.

Desarme

Detener la proliferación de armas, reducir y a la larga eliminar todas las armas de destrucción en masa constituyen objetivos importantes de las Naciones Unidas. La Organización ha sido un foro permanente para las negociaciones sobre desarme y ha hecho recomendaciones e iniciado estudios al respecto. Las Naciones Unidas apoyan las negociaciones multilaterales que tienen lugar en la Conferencia de Desarme y en otros órganos internacionales. Dichas negociaciones han dado lugar a acuerdos como el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares (1968), el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares (1996) y los tratados mediante los cuales se establecen zonas libres de armas nucleares.

En otros tratados se prohíbe el desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas químicas (1992) y de armas bacteriológicas (1972), se prohíben las armas nucleares en los fondos marinos y oceánicos (1971) y en el espacio ultraterrestre (1967), y se prohíben o restringen otros tipos de armas. En 2001, más de 120 países han llegado a ser partes en la Convención de Ottawa por la que se prohíben las minas terrestres. Las Naciones Unidas alientan a todas las naciones a que se adhieran a este tratado y a otros por los que se prohíben las armas bélicas destructivas.

La Organización también apoya las gestiones tendientes a prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y armas ligeras, que han sido las utilizadas mayoritariamente en 46 de los 49 conflictos importantes que se han desatado desde 1990. Tanto el Registro de Armas Convencionales establecido por las Naciones Unidas como el sistema de presentación de informes normalizados sobre los gastos militares contribuyen a promover una mayor transparencia en asuntos militares.

El Organismo Internacional de Energía Atómica, con sede en Viena, utiliza un sistema de acuerdos de salvaguardias para garantizar que los materiales y el equipo nucleares destinados a usos pacíficos no se desvíen hacia fines militares. Asimismo, en La Haya, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas recopila información sobre instalaciones químicas en todo el mundo y lleva a cabo inspecciones periódicas a fin de garantizar que se cumpla la Convención sobre las armas químicas.

Establecimiento de la paz

Las actividades de las Naciones Unidas para el establecimiento de la paz facilitan que las partes beligerantes lleguen a un acuerdo por medios diplomáticos.

El Consejo de Seguridad, en su empeño por mantener la paz y la seguridad internacionales, puede recomendar maneras de evitar conflictos o restablecer o lograr la paz; por ejemplo, mediante la negociación o recurriendo a la Corte Internacional de Justicia. El Secretario General desempeña un papel importante en el establecimiento de la paz. Puede señalar a la atención del Consejo de Seguridad cualquier asunto que parezca amenazar la paz y la seguridad internacionales, puede valerse de “buenos oficios” para llevar a cabo una labor de mediación o ejercer la “diplomacia silenciosa” entre bastidores, ya sea personalmente o por conducto de enviados especiales. El Secretario General también lleva a cabo la “diplomacia preventiva” con miras a solucionar las controversias antes de que adquieran mayor gravedad.

Consolidación de la paz

Las Naciones Unidas llevan a cabo cada vez con más frecuencia actividades para abordar las causas subyacentes de los conflictos. La asistencia para el desarrollo constituye un elemento fundamental de la consolidación de la paz.

En colaboración con los organismos del sistema de las Naciones Unidas, los países donantes, los gobiernos anfitriones y las organizaciones no gubernamentales, las Naciones Unidas trabajan para apoyar la buena gestión de los asuntos públicos, el derecho civil y el orden público, la celebración de elecciones y el respeto de los derechos humanos en países que se esfuerzan por hacer frente a las consecuencias de los conflictos.

A la vez, la Organización contribuye a que esos países reconstruyan los servicios administrativos, sanitarios, educativos y de otro tipo que han sido afectados por la guerra. Algunas de esas actividades, como la supervisión de las elecciones celebradas en 1989 en Namibia, los programas de remoción de minas en Mozambique y el adiestramiento de la policía en Haití, tienen lugar dentro del marco de una operación de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz y pueden continuar cuando la operación es retirada.

Otras actividades se llevan a cabo a petición de los gobiernos, como, por ejemplo, en Camboya, donde las Naciones Unidas mantienen una oficina para asuntos relacionados con los derechos humanos, o en Guatemala, donde la Organización presta asistencia en la aplicación de los acuerdos de paz, que afectan a prácticamente todos los aspectos de la vida nacional.

Mantenimiento de la paz

El Consejo de Seguridad establece operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y determina su alcance y mandato en su empeño por mantener la paz y la seguridad internacionales.

En la mayoría de las operaciones se incluyen deberes militares, como la observación de una cesación del fuego o el establecimiento de una zona tapón mientras los negociadores procuran una solución de largo plazo.

En otras operaciones puede ser necesario que participe la policía civil o incorporar personal civil paisano para ayudar a organizar elecciones o vigilar los derechos humanos.

También se han desplegado operaciones para supervisar el cumplimiento de acuerdos de paz en colaboración con las fuerzas de mantenimiento de la paz de las organizaciones regionales.

Las operaciones de mantenimiento de la paz pueden durar varios meses o proseguir durante muchos años. La operación de las Naciones Unidas en la línea de cesación del fuego entre la India y el Pakistán en el estado de Jammu y Cachemira, por ejemplo, fue establecida en 1949, y los efectivos de las operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz han permanecido en Chipre desde 1964. Por el contrario, en 1994 las Naciones Unidas pudieron completar su misión en la Faja de Aouzou, entre la Jamahiriya Árabe Libia y el Chad, en poco más de un mes.

Desde que en 1948 las Naciones Unidas desplegaron por primera vez un contingente de mantenimiento de la paz, unos 123 países han proporcionado voluntariamente más de 750.000 efectivos militares y de policía civil. Junto con miles de civiles, esos efectivos han prestado servicio en 54 operaciones de mantenimiento de la paz.

DESCARGAR TRABAJO COMPLETO: La ONU y la Paz (Carolina García, 2013. 53p)

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Acerca de Carolina García 21 Articles
Tallínn, Estonia. Jurista y Mediadora, estudiante de Ciencias Políticas en la UBU. Actualmente trabajando en el programa europeo SVE para EstYes como mediadora intercultural y preparando oposicones a la UE. Apasionada del Derecho Internacional. Cuento con un máster en la Unión Europea y otro Máster en Mediación y Resolución de Conflictos. Espero poder compartir con todos vosotros artículos interesantes en elordenmundial.com. Twitter: @_Iuris_CGH Email: carolinagarciahervas@gmail.com
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