La ONU y la Paz (2): Modus operandi

Serie de artículos ‘La ONU y la Paz’. Artículo 2 de 9. Por Carolina García

¿Cuál ha sido la evolución del mantenimiento de la paz?

Las operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz se iniciaron durante el período de la guerra fría como un medio de resolver los conflictos entre los Estados mediante el despliegue de personal militar desprovisto de armas o armado con armas ligeras, procedente de algunos países, bajo el mando de las Naciones Unidas, entre las fuerzas armadas de las partes enfrentadas. El personal de mantenimiento de la paz podía ser desplegado cuando las principales potencias internacionales encomendaban a las Naciones Unidas la tarea de poner fin a conflictos que amenazaban la estabilidad regional y la paz y la seguridad internacionales, incluidas algunas de las denominadas “guerras por poder” en que se enfrentaban Estados clientes de las superpotencias.

No se esperaba que las fuerzas de mantenimiento de la paz respondieran al fuego con fuego. Como regla general, eran desplegadas cuando se había implantado la cesación del fuego y las partes en el conflicto habían dado su consentimiento. Las tropas de las Naciones Unidas observaban la situación sobre el terreno e informaban imparcialmente sobre el respeto de la cesación del fuego, el retiro de las tropas u otros elementos del acuerdo de paz. De esta manera se daba el tiempo y el espacio necesarios para los esfuerzos diplomáticos encaminados a abordar las causas básicas del conflicto.

El fin de la guerra fría provocó un cambio impresionante en la labor de mantenimiento de la paz que realizan las Naciones Unidas y las coaliciones multilaterales. En un nuevo espíritu de cooperación, el Consejo de Seguridad estableció misiones de mantenimiento de la paz más grandes y complejas, a menudo para ayudar a hacer cumplir acuerdos de paz generales entre protagonistas en conflictos en el interior de los Estados. Además, el mantenimiento de la paz llegó a incluir cada vez más elementos no militares para asegurar la sostenibilidad. El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas fue creado en 1992 para apoyar esta demanda creciente de operaciones de mantenimiento de la paz complejas. En sentido general, las nuevas operaciones fueron fructíferas. En El Salvador y Mozambique, por ejemplo, las operaciones de mantenimiento de la paz proporcionaron formas de lograr la paz auto sostenida. Algunos esfuerzos fracasaron, tal vez como resultado de una evaluación excesivamente optimista de lo que podría lograr el mantenimiento de la paz por parte de las Naciones Unidas. Al tiempo que se llevaban a cabo complejas misiones en Camboya y Mozambique, el Consejo de Seguridad despachó fuerzas de mantenimiento de la paz a zonas de conflictos como Somalia, donde no se había logrado la cesación del fuego ni el consentimiento de todas las partes en el conflicto. Esas operaciones no tenían el potencial humano necesario ni estaban apoyadas por la voluntad política necesaria para cumplir sus mandatos. Los fracasos – en particular la matanza de Srebrenica (Bosnia y Herzegovina) en 1995 y el genocidio de Ruanda en 1994 – condujeron a un período de reducción de las operaciones y de auto examen en relación con las operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

Funciones de las fuerzas de mantenimiento de paz

Cometidos del personal militar

Acuden a las misiones de paz como observadores o portando armas ligeras para su legítima defensa y sus principales cometidos pueden así resumirse:

• Supervisar la retirada de tropas, observan el cumplimiento de acuerdos y evitan las violaciones de cese al fuego

• Patrullar zonas desmilitarizadas

• Establecen zonas de amortiguación entre fuerzas rivales

• Vigilar el mantenimiento del orden y la ley

• Prestar servicios médicos de emergencia

• Hacer cumplir embargos

• Investigar incidentes.

• Ayudar a reasentar a los refugiados

• Apoyar el restablecimiento de actividades civiles normales en zonas asoladas por conflictos

• Limpiar los campos minados

• Desarmar las facciones en pugna

• Observar y supervisar el buen desarrollo de elecciones

• Verificar el respeto a los derechos humanos

• Proporcionar socorro humanitario

• Controlar físicamente las zonas de seguridad fijadas en las operaciones de paz

• Controlar los movimientos de armamento y personal armado en zonas de conflicto

Cometidos del personal civil

Actualmente, las operaciones de paz de Naciones Unidas conllevan una participación multidisciplinar, no sólo de personal militar como era tradicional, sino también, de personal civil, que permite consolidar la paz en todos los niveles. Tal es el caso de la implicación de policías, observadores electorales, personal local contratado, voluntarios, representantes de ONGs, (Médicos sin Fronteras, Amnistía Internacional, etc.), instituciones regionales de ayuda humanitaria, así como expertos de la ONU en distintas especialidades (voluntariado, Alto Comisionado para los Refugiados y para los Derechos Humanos, al Programa Mundial de la Alimentación, a la Organización Mundial de la Salud, al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia), y demás personal de la Secretaría General. Entre las funciones que realiza el personal civil cabe destacar las siguientes:

• Actuar de mediador y negociador ante las partes implicadas para la consecución de complicados acuerdos de paz.

• Ayudar a los refugiados a regresar a sus hogares.

• Vigilar el respeto de los derechos humanos, por parte de expertos en la materia.

• Supervisar la legalidad de los procesos electorales.

• Capacitar a los funcionarios encargados del sistema electoral.

• Apoyar en las tareas de reconstrucción y desarrollo económico.

• Reinsertar y capacitar a guerrilleros para su incorporación a la vida civil, y eventualmente, asignarles tierras a los ex combatientes.

• Capacitar a los funcionarios encargados de la supervisión de la administración transitoria del territorio en conflicto, especialmente a los cuerpos de orden público y judicial.

• Administrar las cárceles y sistema penitenciario.

• Reconstruir y crear hospitales y escuelas.

• Capacitar a la nueva policía civil.

• Reducir y reasignar a las fuerzas del ejército nacional.

Requisitos para constituir una operación de paz

Una operación de paz puede formarse a solicitud de un Estado, un grupode Estados Miembros, o a propuesta del Secretario General o el Consejo de Seguridad. Para que una operación de paz se lleve a efecto debe de reunir una serie de requisitos básicos, como son: El Secretario General ante un grupo de “cascos azules”.

• La propuesta debe de contar con el explícito consentimiento del país o países interesados.

• Debe ser ampliamente respaldada por la comunidad internacional (tiene que tener como mínimo 9 votos afirmativos de los miembros del Consejo de Seguridad y ningún voto negativo de los 5 miembros permanentes del citado Consejo (China, Francia, Rusia, Inglaterra y Estados Unidos).

• Que algún o algunos Estados Miembros estén dispuestos a contribuir con tropas, fondos y equipos necesarios.

Plazos y procedimientos para el establecimiento de una operación de paz

Antes de la guerra fría las misiones de mantenimiento de paz tenían un plazo para desplegarse en el terreno de tres a seis meses, debido a un complejo sistema de financiación compensatorio entre los Países Miembros. Hoy en día, tras la desaparición de la amenaza de la guerra fría y con la demanda imperiosa por responder con rapidez a situaciones de confrontación cada vez más numerosas, complejas e inmediatas, el Secretario General y la propia Asamblea General, están tratando de estudiar fórmulas novedosas para agilizar los procedimientos y reducir el tiempo de despliegue.

El plazo de puesta en marcha de una operación varía sustancialmente en cada caso, y depende de factores tales como, la voluntad de los Estados Miembros por apoyar una determinada operación, de la complejidad del mandato asignado a cada misión por el Consejo de Seguridad, de los fondos dispuestos y del grado de dificultad logística.

Con relación al procedimiento, el Secretario General informa al Consejo de Seguridad acerca de cómo puede iniciarse o ejecutarse una operación y deberá, a continuación, acometer las siguientes tareas:

• Seleccionar al comandante en jefe de la fuerza.

• Solicitar a los Estados Miembros que suministren fondos y contribuyan con equipos, material de comunicación, repuestos, transporte, apoyo logístico, tropas, policía civil y demás personal civil especializado, bien cedido por las naciones o reclutado localmente; además del personal designado dentro del Sistema de la ONU a tal efecto.

• Asignar el seguimiento administrativo de la operación al Departamento de Operaciones de Paz de la ONU (DPKO), una vez que haya sido puesta en marcha.

Comando de una fuerza de paz

Las operaciones de mantenimiento de paz de Naciones Unidas son responsabilidad del Consejo de Seguridad, y es éste el encargado de establecer las mismas.

El orden jerárquico en una operación de paz se establece según las reglas que marca la Organización:

– Del Consejo de Seguridad, máximo responsable una operación, depende el Secretario General, quien a su vez da cuentas al citado Consejo en relación al cumplimiento del mandato y al seguimiento de la dirección de la fuerza.

– El comandante en jefe de las fuerzas, es el máximo responsable en el terreno y tiene la autoridad plena sobre los efectivos. Entre sus cometidos está el de informar al Secretario General sobre el desenvolvimiento de las operaciones.

– Los efectivos constituyen la fuerza propiamente dicha, están bajo el mando superior del comandante en jefe y le reportan sobre la marcha de una misión.

– Los contingentes, por tanto, mientras se desarrolla una misión de paz, están bajo el mando de Naciones Unidas, y no bajo la autoridad del país que aporta las tropas. Por ello sólo pueden recibir instrucciones de la Organización y no del gobierno del país origen de los soldados asignados a una determinada misión.

– Con este sistema de funcionamiento las operaciones de paz tienen garantizada la imparcialidad y el servir a intereses de la comunidad internacional y no a intereses particulares.

Prevención de conflictos

Con el fin de prevenir los conflictos, las Naciones Unidas utilizan las siguientes estrategias:

Diplomacia preventiva

Esta impide que surjan las controversias o las resuelve antes de que den lugar a un conflicto. Asimismo, si no logra evitar un conflicto, limita su alcance. La diplomacia preventiva puede tomar la forma de mediación, conciliación y negociación. La alerta temprana es un elemento esencial de la prevención y las Naciones Unidas vigilan atentamente la evolución de la situación política en todo el mundo con el fin de detectar amenazas para la seguridad y la paz internacionales, que permitirá al Consejo de Seguridad adoptar medidas preventivas.

Por otra parte, los enviados del Secretario General practican la diplomacia preventiva y la mediación en todo el mundo. Especialmente, en zonas problemáticas, los enviados del Secretario General pueden prevenir el aumento de las tensiones y trabajan estrechamente con organizaciones regionales.

Despliegue preventivo

Es el envío de una fuerza de mantenimiento de la paz para prevenir un conflicto probable, por medio de la creación de una “barrera”, entre las partes en disputa, al tiempo que ayudan a frenar los conflictos creando confianza en las zonas de tensión. Hasta ahora, los únicos casos concretos de despliegue preventivo son las misiones de las Naciones Unidas en la ex República Yugoslava de Macedonia y la República Centroafricana.

Desarme preventivo

El desarme preventivo consiste en la reducción del número de armas pequeñas (también conocidas como armas ligeras o convencionales) presentes en zonas propensas a conflictos, tales como el Salvador y Mozambique, donde además de desmovilizar a las fuerzas en conflicto también se destruyen las armas para evitar que se utilicen en conflictos futuros. Junto con el despliegue preventivo, el desarme preventivo complementa la diplomacia preventiva.

Imposición de la paz (medidas coercitivas)

De acuerdo al Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad puede tomar medidas coercitivas para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales, entre las que figuran las siguientes: Sanciones: las sanciones son obligatorias y se aplican cuando la paz está amenazada y fracasan los esfuerzos diplomáticos. Algunos países que recibieron sanciones de este tipo en la década de los 90 fueron Iraq, ex Yugoslavia, Libia, Haití, Liberia, Ruanda, Somalia, las fuerzas de la UNITA en Angola, el Sudán, Sierra Leona, La República Federativa de Yugoslavia (incluido Kosovo), Afganistán, Etiopía y Eritrea.

Las sanciones se establecen con el fin de que el Estado o entidad que amenace la paz y la seguridad internacionales sea presionado para cumplir con los objetivos fijados por el Consejo de Seguridad sin que se tenga que recurrir a la fuerza. Las sanciones a utilizar pueden abarcar una amplia gama de actividades las cuales incluyen sanciones económicas y comerciales, embargos a armas, restricción o prohibición de viajes y restricciones financieras y diplomáticas.

La ONU es la más indicada para aplicar estas sanciones debido a su carácter universal. Asimismo, a los criterios para la imposición de las sanciones se han sumado las preocupaciones de muchos Estados y organizaciones humanitarias por las posibles consecuencias negativas de las sanciones para los segmentos más vulnerables de la población, tales como las mujeres y los niños, así como los efectos que puedan resultar en las economías de terceros países que se vean obligados a interrumpir las relaciones comerciales y económicas con el Estado sancionado.

Lo efectos negativos de las sanciones, se reducen en gran medida incorporando directamente en las resoluciones del Consejo de Seguridad excepciones de carácter humanitario, así como con el establecimiento de “sanciones inteligentes”, que son aquellas que presionan a quienes ostentan el poder y no a la población en general, reduciendo el costo humanitario.

En caso de que fracasen las iniciativas de establecimiento de la paz, el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas permite a los Estados tomar medidas más enérgicas. El Consejo de Seguridad ha autorizado a coaliciones de países a usar todos los medios necesarios, incluyendo los militares, para hacer frente a un conflicto.

Ejemplos de la autorización de medidas militares son los siguientes:

• Para restablecer la soberanía de Kuwait después de la invasión deIraq (1990)

• Para establecer un entorno seguro para las operaciones de socorro humanitario en Somalia (1992)

• Para contribuir a la protección de los civiles en Rwanda (1994)

• Para restablecer el gobierno elegido democráticamente en Haití (1994)

• Para proteger operaciones humanitarias en Albania

• Para restaurar la paz y la seguridad en Timor Oriental

Aunque las medidas anteriores fueron sancionadas por el Consejo de Seguridad, su aplicación estuvo bajo el control de los Estados participantes.

Las medidas anteriores no son operaciones de mantenimiento de la paz ya que estas operaciones además de ser establecidas por el Consejo de Seguridad y dirigidas por el Secretario General.

DESCARGAR TRABAJO COMPLETO: La ONU y la Paz (Carolina García, 2013. 53p)

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Acerca de Carolina García 21 Articles
Tallínn, Estonia. Jurista y Mediadora, estudiante de Ciencias Políticas en la UBU. Actualmente trabajando en el programa europeo SVE para EstYes como mediadora intercultural y preparando oposicones a la UE. Apasionada del Derecho Internacional. Cuento con un máster en la Unión Europea y otro Máster en Mediación y Resolución de Conflictos. Espero poder compartir con todos vosotros artículos interesantes en elordenmundial.com. Twitter: @_Iuris_CGH Email: carolinagarciahervas@gmail.com
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