La OTAN. Pasado, presente y futuro

OTAN

Origen de la OTAN

La Organización del Tratado del Atlántico Norte, conocida comúnmente como OTAN, NATO por sus siglas en inglés o Alianza Atlántica, es una organización internacional de carácter militar defensivo circunscrita al ámbito geográfico nor-occidental. El germen de esta amplia alianza se remonta a las negociaciones y colaboraciones británicas y estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Churchill intentaba sacar del aislacionismo a los Estados Unidos, que hasta entonces sólo había apoyado a los Aliados con el acuerdo “Destructores por bases” con Reino Unido y la Ley de Préstamos y Arriendos. Así, el 14 de agosto, Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill firmaban la Carta del Atlántico, que es una declaración de intenciones de posguerra y sirvió para articular los valores básicos que tendría posteriormente la ONU y también incluye el concepto de seguridad colectiva, que sería la raíz de la que luego crecería toda la estructura OTAN.

Una vez acabada la guerra y establecido el mapa de la nueva Europa con las correspondientes zonas de influencia, algunos errores en la percepción occidental de movimientos soviéticos como el apoyo al golpe de estado en Checoslovaquia en febrero de 1948, hizo que algunos países de Europa occidental decidiesen potenciar sus relaciones económicas, culturales y sobre todo de seguridad en previsión de un futuro ataque soviético – cabe aclarar que si bien los países aliados habían desmovilizado a casi todos los efectivos participantes en la guerra, la URSS aún mantenía 6 millones de soldados en la Europa del este – . Así, en marzo de 1948, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo firmaban en Bruselas el tratado homónimo, en el que se establecía una asistencia mutua de los firmantes en caso de que uno de ellos fuese agredido militarmente.

Puesto que consideramos el año 1948 como el inicio de la Guerra Fría, los movimientos políticos y militares a ambos lados empezaron a ser vistos con recelo por la otra parte, por lo que comenzó una dinámica de atrincheramiento a ambos lados del telón. Así, a partir de estos primeros movimientos, otros factores como el Bloqueo de Berlín, la guerra civil en Grecia y la salida de la URSS de Irán, llevaron a los países europeos a buscar el paraguas estadounidense, cuyo poderío militar entonces era inapelable puesto que aún mantenía el monopolio nuclear. Estos accedieron a formar una alianza transatlántica con el fin de proteger Europa occidental de un ataque del este, por lo que el 4 de abril de 1949 se firmaba en Washington el Tratado del Atlántico Norte. A él se adherían los países europeos firmantes en Bruselas dos años antes mas Italia, Noruega, Dinamarca, Islandia y Portugal y desde el otro lado del Atlántico, Estados Unidos y Canadá. Doce estados en total. Años después, el primer secretario general de la OTAN, el británico Lord Ismay, diría: “La OTAN se creó para mantener dentro a los norteamericanos, fuera a los rusos y abajo a los alemanes”.

Tratado de Washington y estructura de la OTAN

El Tratado de Washington, que es donde se constituyen las bases jurídicas de la OTAN, no difiere mucho de algunos principios de la Carta de Naciones Unidas, una de sus referencias. En él se enumeran los valores que persigue dicha organización, como la promoción de la paz, la seguridad, la cooperación, la democracia, etc., pero es en algunos artículos donde vamos a poner el foco, puesto que en ellos se basan ideas claves de todo el funcionamiento de la política europea de defensa durante la segunda mitad del siglo XX. Así, en el artículo 5 podemos leer “Las partes convienen que un ataque armado contra una o más de ellas que tenga lugar en Europa o América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todas las partes”. Esto, como es evidente, supone el punto fundamental de la asistencia mutua y la seguridad cooperativa, aunque se vuelve más interesante con el artículo 6, que reza “A efecto del art.5, se considera ataque armado contra una o varias de las partes al que tenga lugar: contra el territorio de alguno de ellos en Europa o América del Norte, contra los departamentos franceses de Argelia, contra el territorio de Turquía o contra las islas situadas bajo la jurisdicción de cualquiera de las partes en la zona del Atlántico Norte al norte del Trópico de Cáncer”. Esto quizás parece irrelevante, pero había una serie de mensajes a la URSS y tuvieron que ser releídas con el paso del tiempo. Nos explicamos. Argelia era la perla francesa de África y en París se puso mucho empeño para ponerla bajo el manto OTAN y que así no se pudiese instigar por parte de los soviéticos ni de nadie una acción contra la colonia. Obviamente, en el momento en el que Francia reconoció la independencia de Argelia en 1962, este nuevo país salió de dicha protección. También se protege a Turquía, país que entonces no formaba parte – entró en 1952 – , pero que era un punto vital para defender el flanco sur y el Mediterráneo de la expansión soviética, además de haber conflictos territoriales entre soviéticos y turcos en la zona de Armenia. Por último, destacar la frase de “al norte del Trópico de Cáncer”. Esto resultó algo fundamental para, por ejemplo, que Gran Bretaña no pudiese invocar la ayuda OTAN cuando las Malvinas fueron invadidas por Argentina.

En el ámbito organizativo interno, la OTAN presenta dos estructuras: una militar y otra civil, más política. Comenzaremos hablando de la estructura civil para desarrollar luego la militar, dependiente de la primera.

El organismo principal de la estructura civil es el Consejo del Atlántico Norte, con sede en Bruselas (Bélgica), cuya presidencia recae en el secretario general de la OTAN. Estos secretarios siempre han sido europeos, entre los que cabe destacar al español Javier Solana y al actual secretario, el danés Anders Fogh Rasmussen. En dicho consejo, todas las naciones integradas en la OTAN tienen un representante y las decisiones han de ser tomadas de manera unánime.

En la estructura militar encontramos el Comité Militar, que se encuentra bajo la autoridad del Consejo. Dentro de este Comité Militar encontramos también el Estado Mayor Internacional, que llanamente vienen a ser las reuniones de los Jefes del Estado Mayor de los distintos países de la Alianza. El Comité siempre está presidido por un militar, y desde el origen de la OTAN ha ido rotando entre los países miembro. Cabe destacar también, aunque sea simplemente nombrándolo, la existencia de dos mandos estratégicos, como son la Comandancia Suprema Aliada en Europa (SACEUR), con base en Mons, Bélgica, y la Comandancia Suprema Aliada del Atlántico (SACLANT), con base en Norfolk, en Estados Unidos. Los mandos de estos cuerpos siempre han sido – y así está establecido de manera tácita – norteamericanos.

Evolución de la OTAN (1949-1999)

Una vez afianzado el arranque de la Alianza Atlántica, los primeros pasos se dirigieron hacia el Mediterráneo con el fin de asegurar el antes comentado flanco sur. Hay que aclarar aquí que la inmensa mayoría de las veces, cuando hablemos de “intereses de la OTAN”, equivale a decir “intereses de Estados Unidos”, puesto que a lo largo de la Guerra Fría y mucho más en su comienzo, la OTAN jugó un papel fundamental en la doctrina de la contención estadounidense. Así pues, en 1952 se adhirieron a la OTAN Grecia y Turquía. En esta época, se comenzó a especular con que la Alianza se fuese a solapar con la Comunidad Europea de Defensa, vinculada a la CECA y que básicamente era crear un “euroejército”. Cuando estaba ya firmado el tratado constitutivo por todas las partes y sólo había de ser ratificado por Francia, la Asamblea Nacional rechazó el acuerdo y todo se vino abajo, desapareciendo toda la política europea (de la proto-UE) de defensa.

Relacion de fuerzas guerra friaTres años después, el 9 de mayo de 1955, nada más haber sido creado como estado, la República Federal Alemana se unía a la OTAN. Sólo cinco días después, el bloque comunista respondía con la formación del Pacto de Varsovia, una alianza militar que agrupaba a todos los países comunistas de Europa del Este con la excepción de Yugoslavia y Albania.

Todo continuó con los altibajos propios de la Guerra Fría hasta 1966, cuando las divergencias estratégicas y políticas entre Estados Unidos y Francia hicieron que esta última abandonase la estructura militar de la OTAN. Este hecho ha sido frecuentemente confundido con la salida de Francia de la Alianza, lo cual es incorrecto. Francia nunca ha abandonado la Alianza Atlántica, sólo ha rehusado participar en el mando conjunto y en operaciones conjuntas. Igual pasó con Grecia, que entre 1974 y 1980 abandonó dicha estructura por las enormes tensiones con Turquía en el marco de la crisis en Chipre. Al igual que Grecia, Francia volvió a la estructura militar atlántica en el año 2009.

En los años sucesivos y hasta la desaparición de la URSS y los demás regímenes comunistas en 1991, sólo España ingresó en la OTAN en 1982, con una permanencia refrendada en el famoso referéndum de 1986 y la parte oriental de Alemania se unió a la occidental, quedando dentro de la Alianza la Alemania unificada – en el mapa, a pesar de ser 1973, España ya sale marcada por los acuerdos de preadhesión y con Estados Unidos -.

Una vez desaparece la URSS, el sentido originario de la OTAN muere con ella. ¿Qué hacer ahora? Aunque no muchos años después se viese que existían más problemas transnacionales como el terrorismo o el auge de potencias como China o India, en los tempranos años noventa, el poderío militar de EEUU parecía incontestable y claro. Únicamente recobró cierto sentido la cooperación militar cuando, en el marco de la Primera Guerra del Golfo, los Estados Unidos usaron masivamente las bases establecidas por Europa para apoyar su acción en Oriente Medio. Aún así, y siempre bajo los intereses norteamericanos, la OTAN permaneció intacta.

Llegamos a 1999, un año clave para la Alianza y para la política de seguridad y defensa europea en general. En primer lugar, en marzo de ese año, tres nuevos miembros ingresan en la organización: Polonia, Hungría y la República Checa. Este fue un gran paso puesto que se integró a tres países que diez años antes eran considerados como enemigos, una integración hacia el este que se completaría en 2004 con el ingreso de las repúblicas bálticas (Estonia, Letonia y Lituania), Rumanía, Bulgaria, Eslovaquia y Eslovenia. Otro hecho fundamental del último año del siglo XX es el de la intervención de la OTAN en Serbia. Ante el claro ataque a las poblaciones albanesas y kosovares del sur de Serbia por parte del gobierno de Milosevic, la Alianza decide intervenir para proteger a esas poblaciones y a los refugiados que huyen y que estaban siendo víctimas de una limpieza étnica. Así, se realizan ataques selectivos de la coalición por aire y por mar de fuerzas OTAN contra fuerzas serbias, cediendo estos últimos ante la negativa de ayuda de Rusia y la determinación de las fuerzas atlánticas de parar ese exterminio como fuese, incluyendo una invasión terrestre de Serbia. Para la Alianza esa campaña de R2P (Responsabilidad de Proteger) fue un espaldarazo a su imagen y sus acciones, si bien no faltaron acciones polémicas como el ataque, supuestamente por error, a un convoy de refugiados y a la embajada china en Belgrado.

Presente y futuro de la OTAN (2001-2013)

otan (1) (1)Ya en el siglo XXI, los atentados del 11S en Nueva York y Washington sin duda cambiaron toda la perspectiva de seguridad y defensa a nivel mundial. A esto la OTAN no fue ajena. De hecho, tras estos atentados, Estados Unidos convocó al Consejo e invocó el artículo 5. Directamente no fue aceptada la petición estadounidense, pero el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sí le encomendó a la OTAN liderar una misión para instaurar la paz en Afganistán y ayudar al gobierno local a mantener de manera efectiva el orden. A esta fuerza multinacional se la conoce como ISAF, y actúa de manera bilateral con las fuerzas desplegadas por los Estados Unidos. En ella participan 50 países con un total de casi 130.000 hombres sobre el terreno.

En estos años más cercanos, hay que destacar la coordinación del mando en la operación de bloqueo naval e instauración de exclusión aérea en Libia, que si bien empezó como una operación para minimizar bajas civiles, la OTAN se acabó extralimitando en sus funciones y ayudó notablemente al esfuerzo de guerra rebelde con ataques estratégicos con fuerzas navales y aéreas.

También es interesante resaltar la entrada de Croacia y Albania en 2009 y en perspectiva de lo que puede pasar en un futuro, lo lógico es que la expansión siga hacia el este de Europa y hacia el Cáucaso. De todas formas, desde 1994 existe una Asociación para la Paz que promueve las buenas relaciones de vecindad y cooperación entre países limítrofes con la zona OTAN, por lo que poco a poco es probable que países como Georgia, Ucrania o Armenia pidan el ingreso en la Alianza. Lo que es difícil es que salvo cambio radical de las circunstancias, los países europeos occidentales que aún no se han adherido pidan la entrada, puesto que todos ellos salvo los balcánicos, son constitucional o políticamente neutrales (Suiza, Austria, Suecia, Finlandia, Irlanda).

Por otra parte están las relaciones con Rusia, que si bien se han intentado mejorar, las políticas estadounidenses de defensa para Europa no ayudan a la distensión. El punto de ruptura es la instalación del escudo antimisiles, una política en la que Rusia se muestra intransigente al excluirla y considerarla un remanente de la bipolaridad de la Guerra Fría.

 

Acerca de Fernando Arancón 71 Articles
Nacido en Madrid, en 1992. Graduado en Relaciones Internacionales en la UCM. Máster en Inteligencia Económica en la UAM. Analista de Inteligencia. Especialista en geopolítica y entornos estratégicos. Twitter: @Feraru92
Contacto: Twitter

1 comentario en La OTAN. Pasado, presente y futuro

1 Trackbacks y Pingbacks

  1. La OTAN. Pasado, presente y futuro - El orden m...

Si tienes algo que aportar o comentar sobre este artículo no dudes en hacerlo!